28 jul. 2017

Sé más humano. No traiciones a la Tierra. Enamórate más de la Tierra y de todos los tesoros que te ofrece. Es nuestro hogar. No somos renegados, somos gozosos. Queremos participar en la danza de la existencia.

"Un filósofo se queda encerrado en sí mismo. Pierde contacto con los pájaros. ¿Los escuchas? No tienen objetivos, es pura alegría, sólo por estar vivos... Nadie les pidió que canten. El canto viene de una fuente interior de gozo. Nadie les pidió a los árboles que florecieran con tantos colores y perfumes. Pero los árboles, por pura gratitud a la existencia, entregan todas esas hermosas flores, una silenciosa oración y un precioso don.

Un hombre es desdichado si se encierra en su mente y pasa el tiempo haciendo castillos de arena: palabras, teorías, hipótesis. Pierde el contacto con la existencia, y perder el contacto con la existencia es casi como estar muerto antes de que llegue la muerte.

Lo que casi siempre sucede es que, en promedio, la gente se muere a los treinta años, pero la sepultan hasta los setenta. ¿Qué hacen durante cuarenta años? Se arrastran rumbo a la tumba. Esas personas van a la iglesia, van a los templos, van a las mezquitas, van a las sinagogas, y por causa de estos cadáveres, todas las sinagogas, todas las iglesias, todos los templos se han vuelto absolutamente tristes, graves.

Pero la existencia en sí no es seria. Para mí, el único templo auténtico es la existencia. Aprende de la existencia. No tienes que ser filósofo ni tienes que volverte santo. No tienes que ser sabio. Está muy bien si eres no-sabio. Los llamados sabios han torturado tanto a la humanidad que ahora mis preferencias están con los que no son sabios.

Sé más humano. No traiciones a la Tierra. Enamórate más de la Tierra y de todos los tesoros que te ofrece. Es nuestro hogar. No somos renegados, somos gozosos. Queremos participar en la danza de la existencia.

Mi gente no está en contra de la vida; mi gente afirma la vida. Salvo por la vida, no hay Dios. Y la vida no es para pensarla, es para bailar, para amar, para celebrar".

OSHO, Creencia, duda y fanatismo. ¿Es esencial tener algo en que creer?